EL TÉCNICO CANARIO INICIA SU DÉCIMO PROYECTO EN LA SEGUNDA B EN OTRO CLUB, PERO
SU RELACIÓN CON LA UD LAS PALMAS SERÁ ESTRECHA, PORQUE SE HA VALORADO SU
CAPACIDAD Y CONOCIMIENTOS, AL TIEMPO QUE SE MUESTRA AGRADECIDO A QUIENES
CONFIARON EN SU TRABAJO
VÍCTOR RASTRILLA / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
— ¿Qué le ha pedido el
Villa para dirigir su primer equipo hasta final de la liga?
— Seguir, a través de la humildad y la modestia con la que ellos afrontan cada
competición, siendo ambiciosos y competitivos en una categoría dura e igualada,
en la que se busca consolidarnos e ir creciendo como equipo y como club.

— ¿Meditó mucho la oferta que le supone salir de un club como la UD para
ir a otro modesto, aunque tenga una categoría superior a Las Palmas B?
— Todo tiene su reflexión, pero considero que ésta es una mejora profesional en
el trabajo diario, en el de campo. Mi vinculación con la UD Las Palmas se
prorroga y aumenta, y deportivamente me uno a un equipo del que me gustaría
empaparme de su modestia, del prestigio que se ha ganado la familia del Villa de
Santa Brígida en estas últimas temporadas y, sobre todo, voy con una
responsabilidad que asumo de intentar devolverles la confianza que han
depositado en mí e intentar llenar vacío que deja una persona que deja huella y
el listón alto como es Juan Manuel Rodríguez.
— ¿Sabe qué equipo se va a encontrar?
— Creo que sí. Uno tiene que analizar adónde va y conozco a muchos de sus
futbolistas, algunos de los cuales he podido entrenar en diferentes etapas, pero
para eso también voy a tener contacto con su anterior entrenador, que de hecho
ya estoy teniendo, y con su secretario técnico, Pepe de la Rosa, una persona con
muchísimo conocimiento que va a ser muy válida. Y todo eso, unido a los
profesionales que ya tiene el Villa, voy a intentar estorbar lo menos posible.
Creo que los entrenadores a veces somos vanidosos y pensamos que las cosas
ocurren porque las generamos, y yo creo que los protagonistas son los
futbolistas y lo que hay que intentar es que, de alguna manera, haya suficiente
tranquilidad en este cambio para provocar un rendimiento similar o mejor que el
que había hasta ahora.
— ¿Ilusionado por retornar al circuito de la Segunda B?
— Ésta será mi décima temporada. Ahora llego a un equipo de perfil diferente, a
una competición distinta, y desde luego que estoy ilusionado de volver a
competir también contra equipos de la Península. De alguna manera es empezar a
tener otros problemas de los que he tenido en estas dos últimas temporadas.
— ¿Sale bien de la UD?
— Sigo vinculado a la UD Las Palmas, eso es algo que demuestra que ellos están
contentos con lo realizado, no sólo a nivel deportivo, sino también a nivel de
gestión en el nuevo formato de la Escuela Insular, en el que todas partes están
contentas con el trabajo realizado.
— Cuando aceptó la oferta del Villa, ¿descartó la posibilidad de
regresar como entrenador a la UD Las Palmas?
— No sólo no está descartada, sino que en principio se va a producir (la
vuelta). Sí es verdad que a mí me gustaría, y supongo que al Villa de Santa
Brígida también porque eso sería una buena señal, poder prorrogar el contrato
otra temporada más, ya que las cosas habrán ido bien y que están contentos con
el trabajo que se desarrolla.
— ¿Cómo fue su relación con Juanito Rodríguez, director deportivo de la
UD?
— Buena. Soy una persona dependiente de su figura dentro del club, y tanto a
nivel personal como profesional él tiene mucho que ver con mi continuidad dentro
de la UD Las Palmas.
— ¿Le molestó que el presidente dijera que usted no iba a entrenar a la
UD mientras él estuviese al frente del club?
— No, además creo que hay que analizar el contexto, la semana en la que eso se
dijo. Creo que dentro de la institución todos éramos conscientes de que teníamos
que apoyar a Juanito en ese momento y que tenemos que seguir apoyándolo, y una
de las formas es dejar bien claro el rol de cada uno. Miguel Ángel Ramírez sabe
que tiene todo mi apoyo en todas sus decisiones porque sé perfectamente que,
además de otras personas, soy una apuesta sobre todo de él y siempre va a
encontrar en mí una persona leal y fiel.
— ¿Se hizo la ilusión como técnico de la casa amarilla de dirigir al
primer equipo cuando Juanito presentó su dimisión?
— Se ha hablado mucho de eso, pero dentro del club todos tenemos muy claras
nuestras funciones y si hablamos de un grupo de trabajo pasa por ambicionar
hacer muy bien el trabajo encomendado, y era y seguirá siendo mi ambición: hacer
las cosas lo mejor posible en lo que se me encomienda. Además, todos teníamos
asumido que el relevo de Juanito iba a ser alguien ajeno al club. Pensar en
otras cosas distrae, con lo cual disminuye el rendimiento.